Video: Testimonio y conversión a Cristo de un Hombre que se curó del Sida

jueves 10 de noviembre de 2011 - 11:45 a.m. 7732
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Testimonio y conversión a Cristo de un Hombre que se curó del Sida

El poder de Dios para sanar enfermedades incurables es tan grande hoy como siempre lo ha sido. La Biblia, que es la Palabra de Dios, lo confirma. Y, además, yo he probado las promesas de la Biblia muchísimas veces.

En la Biblia se nos habla de un pobre leproso que vino al Señor Jesucristo buscando sanidad (Mt.8). Jesús dice: “El cielo y la tierra pasarán, pero Mis Palabras nunca pasarán".

La Biblia nos habla acerca de Jesucristo el Hijo de Dios, quien vino a este mundo y vivió como un hombre. ¿Por qué lo hizo? Para enseñarnos cómo es Dios.

Mucha gente dice que Dios no sanará al enfermo. Pero Jesús, quien es el Hijo de Dios, sanó a cuantos le tocaron. ¿Por qué? Para probarnos que la voluntad de Dios es sanar al enfermo.

Él dijo: “Yo no he venido a hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, del Padre” (Jn.5:30).

Y declara: “El que me ha visto, ha visto al Padre” ¡Y eso es verdad!

Todo lo que Jesús hizo fue para mostrarnos la voluntad de Dios. Es por eso que Él perdonó a los pecadores, bendijo a los niños, sanó a los enfermos, dio vista a los ciegos, limpió a los leprosos y, como la Biblia declara: “Le siguieron muchas gentes, y sanaba a todos” (Mt.12:15).